Hinchazón abdominal: por qué te pasa y qué hacer
Bienestar digestivo
Hinchazón abdominal: por qué te pasa y qué hacer
Esa sensación de tener el abdomen tenso y globo al caer la tarde, aunque hayas comido poco. Es una de las molestias que más nos consultáis, y casi nunca se resuelve solo con «comer menos».
La hinchazón abdominal es tan común que muchas personas la dan por normal. Y no lo es: suele ser una señal de que la digestión no está fluyendo bien. Puede aparecer por comer con prisa, por ciertas combinaciones de alimentos, por gases que no encuentran salida, por retención de líquidos o por un desequilibrio en la flora intestinal.
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se puede mejorar bastante ajustando algunos hábitos y apoyándose en plantas que llevan usándose para esto toda la vida.
Cómo notar de dónde viene
No toda la hinchazón es igual, y saber diferenciarla ayuda a acertar. Si aparece justo después de comer, suele tener que ver con la digestión y con cómo has comido. Si es una hinchazón que va a más a lo largo del día y se acompaña de gases, apunta más a fermentación intestinal. Y si notas las piernas pesadas y el vientre hinchado a la vez, puede haber también retención de líquidos de por medio.
Plantas que ayudan a desinflar
Estos son algunos de los ingredientes que mejor funcionan para la hinchazón, y por qué:
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Hinojo · el clásico anti-gases
Ayuda a expulsar los gases y a relajar el músculo del intestino. Una infusión después de comer es de lo más agradecido cuando notas el vientre a punto de estallar. -
Jengibre · activa la digestión
Estimula el vaciado del estómago, así que la comida no se queda «parada» tanto tiempo. Va muy bien cuando la hinchazón viene con digestiones lentas y pesadas. -
Menta poleo · relaja el intestino
Calma los espasmos y esa sensación de retortijón que a veces acompaña a la hinchazón. Un cierre de comida suave y digestivo. -
Comino y anís · para las legumbres
Añadidos al cocinar reducen los gases de los platos que más fermentan, como legumbres y coles. A veces el problema no es el alimento, sino cómo lo cocinamos.
4 hábitos que notarás en pocos días
- Come sin prisa y mastica de más. Buena parte del aire que hincha el vientre entra al comer rápido.
- Cena pronto y ligero. El intestino agradece llegar a la cama con la digestión ya avanzada.
- Muévete después de comer. Un paseo corto de 10 minutos ayuda a movilizar los gases.
- Cuida el agua del día. Beber a sorbos, mejor que grandes cantidades de golpe con las comidas.
Cuándo conviene mirar más allá
Si la hinchazón es constante, muy intensa, o viene acompañada de otros síntomas como cambios importantes en el tránsito, dolor fuerte o pérdida de peso sin explicación, no te quedes solo con los remedios: conviene valorarlo con un profesional para descartar otras causas.
En el centro trabajamos cada caso de forma personalizada, porque el mismo síntoma puede tener orígenes muy distintos en dos personas. A veces es cuestión de ajustar la alimentación; otras, de acompañar con las plantas adecuadas durante una temporada.
¿La hinchazón te acompaña casi a diario? Podemos ayudarte a encontrar el origen y darte una pauta pensada para ti.

